En un llamado unánime a la acción, el 25 de noviembre se erige como un día crucial para alzar la voz contra las violencia machistas. Bajo el lema de este año “SeAcabó”, miles de mujeres en todo el país se unirán en las calles para denunciar una realidad que no puede ser ignorada: las violencias machistas son una violación flagrante de los derechos humanos, trascendiendo los límites de la pareja o expareja.

Los datos alarmantes revelan que la violencia de género no es un fenómeno aislado, sino una manifestación sistémica, estructural y a menudo silenciada. Más allá de las estadísticas, detrás de cada número hay una historia de sufrimiento y dolor. Es hora de que la sociedad deje de ser cómplice de este terrorismo y se una para ponerle fin.

“Nos queremos vivas. Nos queremos libres”, la convocatoria busca transmitir un mensaje claro: la tolerancia cero hacia la violencia de género. No podemos permitir que el silencio proteja a quienes acosan, abusan, agreden o maltratan. Es responsabilidad de todos y todas alzar la voz y ser la red de apoyo que las víctimas necesitan.

“El 25 de noviembre no solo es una fecha en el calendario, es un recordatorio de la necesidad urgente de un cambio cultural. No se trata solo de un día de protesta, sino de un compromiso continuo para crear conciencia, educar y erradicar las actitudes que perpetúan la violencia de género.” Comenta Carmen Benito, presidenta de MUM.

El 25N es un día para recordar que la lucha contra la violencia de género es responsabilidad de todas y todos. Al salir a las calles, no solo estamos protestando, sino también construyendo un futuro donde la igualdad y el respeto sean los pilares fundamentales de nuestra sociedad. La violencia de género no tiene cabida en un mundo que verdaderamente busca la justicia y la igualdad.

Para aquellas que están sufriendo en silencio, el llamado es claro: ¡NO ESTAMOS SOLAS! En MUM tenemos una red de ayuda, apoyo y asesoramiento disponible sin necesidad de interponer una denuncia inmediata. Es fundamental romper el ciclo del miedo y la vergüenza que a menudo impide que las víctimas busquen ayuda.

Se acabó señalar a las víctimas. Se acabó denunciar sola.